sábado, 15 de octubre de 2011

ENHORABUENA IÑAKO!!!!

Los 150 partidos de 'El Galgo'

Iñaki Sanz ha jugado en todos los encuentros ligueros del Basket Navarra desde su fundación

Pamplona, Javi Gómez - Viernes, 14 de Octubre de 2011


El partido de esta noche entre el Palencia y el Grupo Iruña (21.00 horas, pabellón Marta Domínguez, Palencia) será muy especial para el capitán del equipo navarro, Iñaki Sanz (09/08/1984, Pamplona) llega a los 150 partidos ligueros con la camiseta del club. Ha estado siempre, no ha fallado a ningún partido liguero. Solamente no ha estado en dos partidos de pretemporada, en el resto siempre se ha vestido de corto para jugar. Con esguinces o con máscara, nada ha podido con él. El Galgo del Anaitasuna se ha convertido en una referencia para muchos jóvenes y ha dejado un gran poso en estas temporadas.

Cuando comenzó el proyecto de Basket Navarra la duda se cernía sobre el futuro. En Navarra ya habían fallado muchos intentos de sacar un club de baloncesto. En ese primer equipo se encontraba Iñaki Sanz. El base, 150 partidos oficiales después, reconoce que él también no sabía si esa aventura aguantaría mucho. "Al principio no sabía si iba a durar el proyecto. Antes habían salido otros y no duraban mucho, por eso había sombras. No pensaba que iba a llegar el proyecto tan lejos y menos que yo iba a seguir en él. No puedo estar más orgulloso de formar parte de este club y, si han sido cinco años, ojalá sean muchos más", comenta Sanz.

Y no solamente tuvo dudas sobre el futuro, sino también sobre su capacidad para jugar bien, algo que ya tiene olvidado después de haber realizado una gran campaña en Oro. "Me acuerdo que el primer día que llegue de pretemporada, vi la plantilla y salí pensando que no sabía si tenía nivel. He tenido suerte y los entrenadores han confiado en mí. Estar en Oro la temporada pasada fue muy importante ya que muchos de nosotros nos demostramos que podíamos aportar en esta categoría".

De aquel primer día ya han pasado muchos entrenamientos, partidos y temporadas. Posiblemente, Sanz sea la voz más autorizada para hablar de cómo ha crecido el club ya que lo ha vivido desde dentro desde el primer día hasta hoy mismo. "El club ha crecido muchísimo. Me acuerdo de que el primer año entrenábamos en el Redín y que por las mañanas hacíamos algo de físico. También el club ha subido categorías y eso se nota, pero la estructura que tiene ahora se refleja en la gente que ahí en el club y la masa social. Hemos pasado de Arrosadía, donde venían familiares, amigos y poco más, a ser un equipo con buen respaldo".

Obviamente, si su equipo sigue creciendo, los objetivos serán de más dificultad, pero Sanz tiene los pies en el suelo y sabe que el dinero es primordial para que el equipo progrese. "Hace falta presupuesto, los equipos con dinero son los que mandan. Nosotros, aún con poco, solemos hacer equipos guerreros. Hace falta un patrocinador fuerte y grande y luego mucha suerte ya que ganar el play off depende de muchas cosas". Pero Sanz ya ha probado el sabor de las eliminatorias por el título: un pabellón lleno, aficionados trasladándose a Burgos a apoyarles y la sensación de estar haciendo historia. Eso no lo olvida y, aunque sabe que no es fácil, le gustaría volver a vivirlo. "Es muy difícil repetir, los equipos se han reforzado, nos conocen a todos. La experiencia de Burgos fue algo increíble y es algo que hay que repetir porque yo quiero vivirlo otra vez".

Sin falta "Siempre tengo algún golpe, pero tengo suerte con las lesiones y es que a mí me gusta mucho jugar y si puedo no perderme un partido pues fuerzo para estar". Esa frase resume el porqué el capitán no ha faltado a ningún partido desde que se inicio el proyecto. Además de por su tenacidad y trabajo, también ha contado con la confianza de los entrenadores que ha tenido gracias a las mejoras que ha mostrado durante toda su trayectoria. "Como jugador he crecido mucho. Cuando llegué era más alocado, que me iba para adentro siempre y, tanto con Ángel (Estanga), con Guripa y con éste Ángel (Jareño), he aprendido a leer mucho mejor el juego, a serenarme y también creo que físicamente he dado un paso".

Su evolución se ve, especialmente, en los finales de los encuentros. Sanz ha alcanzado cotas muy altas de control del encuentro cuando se pone difícil. "Antes me ponía más nervioso, ahora sé hacer cosas que antes no sabía. Eso no quita que llegan los finales y siempre tienes esas cosquillas".

Sanz se encuentra absolutamente involucrado en el proyecto de Basket Navarra. Tanto que considera "un orgullo" pertenecer al club. "El día que no esté en la pista, estaré en la grada", afirma seguro. "Muy realizado y orgulloso de estar en este club. Me ha dado la oportunidad de jugar ante 3000 personas que me apoyan y a las que intento devolver el cariño con alguna jugada o algo que les pueda gustar. Es muy especial lo que se siente".

Un ejemplo para todos Pero el cariño que él transmite con sus palabras los confirman los que le rodean. Juan Labiano y Romá Bas han dejado de pertenecer esta temporada al Grupo Iruña. El base comenta como lloró cuando se enteró que no seguían y los sentimientos son recíprocos. "Iñaki es lo mejor que me ha pasado en el baloncesto profesional", comenta tajante Labiano. Por su parte, el actual escolta del Menorca, Bas, no se queda atrás. "No puedo pensar en nadie que se merezca más llegar a esta cifra por compromiso, sacrificio, humildad y méritos propios. Es un crack", culmina Romá. En la misma línea va Iñaki Narros. "Es el que mantiene la buena salud del equipo con su carácter y en la pista su ritmo es contagioso".

La impronta de Sanz va más lejos de las canchas. Su actual entrenador, Ángel Jareño, es claro: "Definir a Iñaki es fácil: una gran persona y un gran jugador". Javier Sobrino, máximo mandatario del club, culmina las definiciones sobre el base. "Es un cielo como persona, un encanto, y, además, es la identificación en este proyecto".

Sanz es consciente de ese aprecio y hasta comenta que no sabe cómo devolverlo. "El cariño que recibo de la gente, que hasta me han puesto un apodo, no sé si podré devolverlo, pero estoy agradecidísimo. En los momentos malos, ves a un niño con la camiseta o alguien te da ánimos y te saca una sonrisa", finaliza el base.

Hoy es un partido muy importante para su equipo, para cambiar las sensaciones. Seguro que él, como en los 150 partidos anteriores, no duda en liderar al equipo. De momento, por cómo hablan de él todos los que le rodean, seguro que eso es bueno para el equipo. Iñaki Sanz lleva 150 y tiene intención de que sean otros tantos más.

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